Nuestra historia — Medicube
Todo empezó una noche cualquiera, mirándome de cerca en el espejo del baño.
Me llamo Laura Ferran, soy de Barcelona, y llevo más de diez años trabajando en el sector cosmético, formulando productos para otras marcas. Conocía las fórmulas, los ingredientes, los procesos de fabricación. Pero eso no me libró de mi propia obsesión: los puntos negros en la nariz que reaparecían cada semana, por más que probara limpiadores, tónicos exfoliantes y mascarillas de todos los precios.
Probé de todo. Arcillas "milagrosas" que solo secaban la piel sin limpiar nada. Tiras adhesivas que arrancaban más piel que impurezas. Productos virales en TikTok que prometían "poros invisibles en un solo uso" y que, dos días después, me dejaban la cara tirante y roja. Cada vez que no funcionaba, pensaba que el problema era mi piel: demasiado grasa, demasiado sensible, demasiado "difícil".
Hasta que entendí que el problema no era mi piel. Era la fórmula.
Con mi experiencia en el sector, empecé a investigar en serio: qué arcillas absorben realmente el exceso de sebo sin resecar, qué combinación de ácidos exfolia los poros sin irritar, y cómo lograr un producto que actuara rápido sin sacrificar el cuidado de la piel.
Pasé meses probando fórmulas junto a un pequeño laboratorio en Barcelona, ajustando la mezcla de arcillas y activos calmantes una y otra vez, según el feedback de amigas, compañeras y, más tarde, cientos de personas que probaron nuestras primeras muestras. Cada comentario — "esto sí limpia de verdad", "esto no me reseca", "esto me dejó la piel tirante" — nos ayudó a perfeccionar la fórmula hasta llegar a lo que hoy es Medicube: una mascarilla pensada de verdad para poros reales, no para una foto perfecta de redes sociales.
El nombre no fue casualidad. Quería que sonara serio, casi clínico, porque eso es exactamente lo que buscaba transmitir: que detrás de cada tubo hay una fórmula pensada con cuidado, no solo una tendencia pasajera.
Hoy, miles de personas en toda España confían en Medicube, y cada mensaje que recibimos — de alguien que por fin ve sus poros más limpios sin sufrir su piel en el proceso — me recuerda por qué empecé todo esto.
No prometemos milagros. Prometemos una fórmula honesta, resultados reales, y la transparencia de mostrarte exactamente qué llevas puesto en tu piel. Y para mí, eso ya es suficiente.
— Laura Ferran, fundadora de Medicube